Este fin de semana vivimos la Media Maratón de Lima junto a miles de corredores, y el frío fue protagonista en la llegada. Pero ojo: no necesitas correr 21K para aprovechar sus beneficios. La exposición al frío es una herramienta poderosa tanto para deportistas como para cualquier persona que busque sentirse mejor, con más energía y menos estrés.
Y hoy queremos que tú también pruebes esta terapia.
Te contamos tres razones por las que deberías integrarlo en tu rutina
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Reduce la inflamación y acelera la recuperación muscular 🦵
Después de entrenar o de un día intenso, los músculos suelen inflamarse. El frío actúa como un analgésico natural: contrae los vasos sanguíneos, reduce la hinchazón y acelera el proceso de recuperación.
👉 Ideal si corres, entrenas en el gym o simplemente pasas mucho tiempo de pie. -
Activa tu sistema nervioso y mejora tu ánimo ⚡
Sumergirte en agua fría produce una descarga de endorfinas y noradrenalina. ¿El resultado?
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Más energía para tu día a día.
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Estado de ánimo elevado gracias a las endorfinas.
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Mayor claridad mental y enfoque.
No es magia: es tu propio cuerpo respondiendo al estímulo del frío.
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Fortaleza mental y resiliencia 🧘💪
Al exponerte al hielo, entrenas tu capacidad de mantener la calma en medio de la incomodidad. Esa práctica se traduce directamente en tu vida diaria: menos estrés, más resiliencia y mayor enfoque.
¿Cómo empezar?
- Prueba con duchas frías de 30–60 segundos.
- Ven a una de nuestras sesiones guiadas de frío y calor.
- O lleva la experiencia a casa con tu propia BODHI Pool.
💥 Bonus: inicia con inmersiones de 2-3 minutos y progresa hasta 5–7 minutos y enfócate en inhalaciones profundas y exhalaciones largas.