Al principio, preparar un baño de hielo parece sencillo.
Llenas tu BODHI Pool, consigues hielo, ajustas la temperatura y te sumerges. Pero cuando el frío empieza a formar parte de tu rutina, hacerlo una y otra vez puede convertirse en un proceso.
Bolsas de hielo. Traslados. Tiempo de preparación. Y volver a empezar cada vez.
¿Y si pudieras olvidarte de todo eso?
Tres razones para pasar del hielo al Chiller
01. La temperatura que tú eliges
Ya no tienes que calcular cuántos kilos de hielo necesitas para cada sesión.
El BODHI Chiller te permite controlar la temperatura del agua con precisión, llegando hasta 5 °C y también ofreciendo la posibilidad de calentarla. Así puedes adaptar tu experiencia de frío o calor a lo que buscas en cada sesión.
Más control. Más posibilidades.
02. Agua lista, sin tener que drenar
El Chiller ayuda a mantener el agua en circulación y evita tener que vaciar y volver a llenar tu BODHI Pool obligatoriamente después de cada sesión.
Porque tu rutina de recuperación no debería empezar cargando bolsas de hielo ni terminar drenando la bañera.
Tú haces la inmersión. El sistema se encarga del resto.
03. Recovery que cabe en tu espacio
No necesitas un espacio enorme para tener tu propio setup de recuperación.
El BODHI Chiller está diseñado para integrarse con la BODHI Pool y funcionar en espacios compactos, convirtiendo un rincón de tu casa en tu propio espacio de recuperación.
Tu espacio de bienestar que se adapta a tu rutina.
Tu espacio de recuperación, en casa.
Hay algo especial en poder terminar una sesión de entrenamiento, llegar a casa y tener tu propia experiencia de recuperación esperándote.
Tu BODHI Pool.
La temperatura que tú eliges.
Tu momento de desconexión.
El BODHI Chiller está pensado para quienes quieren hacer de las inmersiones una práctica más frecuente, cómoda y consistente, sin depender del hielo cada vez.
Porque cuando encuentras una rutina que te funciona, hacerla más fácil también es parte del proceso.

