Recomendaciones para tu inmersión en hielo
Te dejamos algunas recomendaciones para que tengas una experiencia increíble en tu próxima inmersión en hielo.
Busca relajarte
Apenas entres al hielo, es importante tener la convicción de que lo estás haciendo porque es bueno para ti. Enfócate en relajarte.
Al inicio puede ser difícil, ya que el shock del frío genera estrés. Dale a tu cuerpo el mensaje contrario: entrégate al frío y busca relajarte profundamente. Tu mente lo puede todo.
Ancla tu atención en la respiración
Tu mejor aliada para disfrutar esta experiencia es la respiración. Inhala por la nariz y exhala suave, largo y lento por la boca.
Apenas ingreses al hielo, enfócate en respirar. De esta manera lograrás relajarte. Respira el estrés, respira la incomodidad, respira todo lo que no te sirva en ese momento. Conéctate, medita y confía: respirando, todo mejora.
Puede haber incomodidad o dolor
Si sientes dolor en las manos o los pies, no te preocupes. No significa que algo malo esté ocurriendo.
Es una reacción natural del cuerpo al frío para protegerte. Si la sensación en las manos es muy intensa, puedes sacarlas del agua para que no interrumpan tu experiencia de bienestar.
Elige buena música
Te recomendamos poner música que te motive, te relaje y te ayude a conectar contigo. Elige el género que más te guste.
Una buena opción es seleccionar 2 o 3 canciones y comenzar con alguna más calmada que te ayude a entrar en un estado de relajación.
Tiempo recomendado
Nuestra recomendación es permanecer en la tina alrededor de 3 minutos para obtener los beneficios principales de esta terapia.
Si lo sientes necesario y posible, puedes permanecer hasta 10 minutos. Lo ideal es ir de menos a más y escuchar a tu cuerpo durante todo el proceso.
